
Hasta 12 vuelos semanales con migrantes retornados están llegando a el país, reflejando el constante flujo de nacionales que son devueltos desde Estados Unidos.
Los aeropuertos hondureños continúan recibiendo vuelos con compatriotas que regresan al país tras ser detenidos o concluir sus procesos migratorios.
Cada vuelo representa un nuevo reto para las autoridades, que deben garantizar atención inmediata y apoyo para quienes retornan.
Muchos compatriotas regresan después de haber permanecido meses o incluso años fuera del país. Honduras se enfrenta al desafío de convertir la repatriación en una oportunidad de reinserción social.