
La defensora de los derechos de las mujeres, Honorina Rodríguez, señaló que la violencia sexual contra niños y niñas en Honduras es una situación «prevenible» que se perpetúa por una cultura patriarcal que otorga poder a los hombres sobre los cuerpos de las mujeres y los menores.
Rodríguez explicó que, aunque el código penal establece sanciones, el sistema de justicia es insuficiente para atender la demanda real de casos, agravado por un alto subregistro de denuncias.
La activista hizo un llamado a las autoridades del Congreso Nacional para implementar políticas sancionatorias más severas y, sobre todo, fortalecer la prevención para atacar las raíces de esta problemática que afecta a la niñez hondureña.