
Venezuela enfrenta una de las peores tragedias naturales de su historia reciente tras los terremotos de magnitud 7.2 y 7.5, que han dejado más de 971 heridos y decenas de edificios destruidos en ciudades como Caracas y Morón.
Los movimientos telúricos, cuyos epicentros se ubicaron al oeste de Morón y al sudoeste de la misma localidad, han generado una crisis humanitaria que mantiene en vilo al país.
Las réplicas continúan y los equipos de rescate trabajan contrarreloj.