
Vendedoras de tortillas en la capital alertaron sobre un posible aumento en el precio del producto. Guadalupe Amaya, comerciante de la Kennedy, señaló que el encarecimiento del gas los obligaría a trasladar ese costo a los consumidores.
La tortilla se vende actualmente a seis unidades por diez lempiras, precio que las comerciantes buscan mantener para no afectar a la población de escasos recursos.
Las vendedoras trabajan desde las tres de la madrugada para abastecer pedidos que alcanzan hasta cuatro mil unidades.
La sequía golpea también la producción, y en el sur del país la escasez de agua agrava la situación. Las comerciantes hicieron un llamado al Gobierno para que frene el alza a la canasta básica y a los combustibles.