
Vecinos de la colonia Villa Universitaria realizaron una protesta hoy para exigir el servicio de agua potable ante un desabastecimiento severo que afecta directamente la salud de los pobladores.
Los manifestantes denunciaron que llevan sesenta días sin el suministro regular y deben destinar más de dos mil lempiras para comprar agua contaminada.
Esta situación provocó la hospitalización de cuatro niños que enfermaron tras consumir el líquido sucio. Ante la desesperación, la comunidad hizo un llamado urgente al alcalde Juan Diego para que se cumpla con el calendario oficial de distribución.
Asimismo, explicaron que existen válvulas que controlan el paso del servicio por la red de tuberías, pero sospechan de problemas de control operativo que impiden la llegada del agua a sus hogares.