
Especialistas en salud mental advierten que el abuso de redes sociales atrofia el cerebro y fomenta la intolerancia.
El fenómeno afecta principalmente a niños, con un incremento de atenciones en el Hospital Psiquiátrico Mario Mendoza.
El principio de neuroplasticidad «úsalo o piérdelo» explica la pérdida de capacidades humanas por falta de entrenamiento cognitivo.
Los psicólogos denominan «abuso de pantalla» a esta conducta que genera dependencia y necesidad constante de validación externa.
Una psiquiatra pediatra atiende entre 21 y 25 niños diarios en el hospital, con citas disponibles hasta dentro de un mes.
Las personas con uso excesivo pierden la capacidad de autorregular el tiempo frente a dispositivos. El problema impacta negativamente en la vida social y laboral de los usuarios.