Uso de pantallas: recomiendan límites para evitar que afecte descanso, estudio y convivencia

La supervisión adulta y horarios definidos favorecen un uso equilibrado de dispositivos tecnológicos.

El uso de pantallas en niños y adolescentes requiere equilibrio para evitar interferencias con actividades esenciales.

La tecnología puede servir para aprender, comunicarse y entretenerse cuando existe supervisión y límites adecuados.

El uso de pantallas debe regularse cuando comienza a desplazar el juego al aire libre, ejercicio, convivencia familiar o descanso.

Para menores de 2 años, el contenido recomienda evitar las pantallas, salvo las videollamadas con familiares.

En niños mayores y adolescentes, el tiempo debe evaluarse según su impacto sobre responsabilidades, descanso, rendimiento escolar y relaciones personales.

Establecer horarios, evitar dispositivos durante las comidas y retirarlos al menos una hora antes de dormir son estrategias planteadas. El ejemplo de los adultos también forma parte del aprendizaje sobre un uso responsable de la tecnología.