
Los transportistas de la Gran Central Metropolitana de Buses en San Pedro Sula reportan una afluencia de pasajeros bastante baja.
Uno de los conductores señaló que en 20 minutos de espera no llegó ningún pasajero, situación que atribuye a la caída de la economía.
Los conductores esperaban agenciarse ingresos durante esta temporada, pero reconocen que no alcanzaron las cifras previstas.
En temporadas altas, el movimiento hacia los valles es bastante fluido y los buses salen con frecuencia. Pese al panorama, los transportistas trabajarán toda la semana y aguardan que la demanda mejore después del mediodía.
Las autoridades esperan un movimiento de alrededor de medio millón de hondureños durante la semana morazánica.