Desayuno de chefs: la tostada francesa que no se deshace en la sartén

El pan grueso y el fuego lento son las claves para evitar que esta preparación clásica se convierta en un desastre blanducho.

La preparación de una tostada francesa exitosa comienza con la elección de un pan de corte grueso, como el integral, que resista la humedad de la mezcla de huevo y leche sin volverse una masa blanda.

El proceso requiere batir los ingredientes hasta lograr una mezcla homogénea, añadiendo un chorrito de vainilla y especias como canela y nuez moscada para potenciar el sabor.

La cocción debe ser a fuego bajo para que el pan se dore lentamente, y se recomienda no excederse con el azúcar para evitar una caramelización excesiva que podría arruinar la textura final.