
El empresario Amir Abu Abara deberá plantar 38.700 ejemplares de especies nativas en Australia, luego de que su empresa eliminara unos 600 árboles sin autorización para construir una mansión valorada en más de 3 millones de dólares.
La zona afectada funcionaba como corredor para la fauna silvestre y albergaba especies amenazadas como koalas y el búho australiano. El proyecto residencial contemplaba seis habitaciones, ocho baños, cine, gimnasio, canchas deportivas, piscina infinita y estacionamiento subterráneo.
La empresa vinculada al empresario acordó pagar 70.000 dólares australianos y otros 39.000 en costos legales, además de asumir la reforestación. Abu Abara presentó un nuevo proyecto para una mansión de 10 millones de dólares en el mismo terreno, pero las autoridades locales lo rechazaron en junio y la propiedad fue vendida.