
La Federación Nacional de Agricultores y Ganaderos de Honduras (FENAGH) reportó la muerte de más de 200 reses en Pespire debido a la intensa sequía que azota el Corredor Seco.
La falta de lluvias ha devastado la producción nacional, especialmente en la zona centro-sur y oriente del país.
Ante este panorama, la Asociación Hondureña de Agroindustriales (ASHDA) confirmó que el país deberá recurrir a las importaciones para garantizar el suministro y evitar el desabastecimiento de alimentos básicos.
Además de la pérdida de cultivos, los productores enfrentan la especulación de precios en la comida para animales.
Municipios como San Marcos de Colón y San Lorenzo se mantienen bajo alerta mientras se espera que la temporada de lluvias inicie en septiembre para aliviar la crisis agropecuaria.