
Tras conocerse que la municipalidad de Tegucigalpa planea invertir en semaforización inteligente y carriles exclusivos para motocicletas, conductores y sectores críticos recordaron que la administración anterior gastó más de 100 millones de lempiras en semáforos instalados sin estudios previos, provocando quejas y nulos resultados.
El gerente de movilidad urbana, Marco Carrasco, defendió el nuevo proyecto al explicar que los semáforos contarán con sensores que detectarán el flujo vehicular y cambiarán automáticamente, reduciendo tiempos de espera innecesarios.
Los capitalinos, sin embargo, expresaron escepticismo y señalaron que el creciente parque vehicular, con 800 mil autos, hace que «andar a pie» sea la única alternativa viable ante la falta de soluciones estructurales.