
Una madre de escasos recursos y origen miskito fue retenida en la Gran Central Metropolitana de Buses de San Pedro Sula mientras sostenía en brazos a su hija de 4 años.
La niña falleció en la madrugada aparentemente por cáncer, y la mujer quería llevarse el cuerpo en bus hasta La Ceiba para darle cristiana sepultura.
La mujer explicó que casi no habla español y que su hija presentaba calentura, gripe y tos, además de llevar tres días sin comer.
Manifestó que no tiene dinero para comprar un ataúd y que su esposo trabaja, pero no cobrará hasta la próxima quincena.
Indicó que ayudaba en una casa y que ya había comprado su boleto, aunque no podía trasladar el cuerpo de esa manera.
Las autoridades realizaron las diligencias pertinentes para trasladar el cuerpo de la niña a su lugar de origen.