
La Reserva de la Biósfera del Río Plátano, ubicada en la Mosquitia hondureña, en el departamento de Gracias a Dios, alberga una de las reservas naturales más importantes de Centroamérica.
El lugar fue declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO en 1982.
La reserva cuenta con extensos bosques tropicales, montañas, ríos y una extraordinaria variedad de especies de animales y plantas.
Entre las especies que habitan el lugar se encuentran jaguares, monos y guacamayas. La región también es hogar de comunidades indígenas que conservan sus costumbres y conocimientos ancestrales.
Cada 3 de noviembre se conmemora el Día Internacional de las Reservas de Biósfera, fecha impulsada por la UNESCO.
La efeméride busca reconocer la importancia de proteger los recursos naturales y encontrar un equilibrio entre el desarrollo humano y la conservación del planeta.