Regresa a Honduras tras calvario migratorio y asegura que en el país se puede salir adelante

La hondureña sobrevivió al desierto, asaltos y acoso en EE.UU.; hoy vende pasteles y limpia casas para reconstruir su vida en Olanchito.

Delmis Herreyes, quien emigró a Estados Unidos hace ocho años con su esposo y dos hijas, regresó a Honduras tras la deportación de su pareja.

Hoy vive en Olanchito, Yoro, y asegura que en el país se puede salir adelante.


La familia pagó 12,000 dólares a un coyote y en el trayecto fueron asaltados; los delincuentes casi matan a golpes a su esposo.

En el desierto, su hija de dos años estuvo a punto de morir por deshidratación tras 36 horas sin agua.

En Estados Unidos sufrió discriminación y un empleador le negó el pago por una semana de trabajo.

Su esposo fue detenido por migración y deportado esposado de pies y manos.

Hoy, Delmis vende pasteles de avena y limpia casas para sostener a sus hijas.