
El Congreso Nacional de Honduras ha aprobado reformas a la Ley de Violencia Doméstica y al Código Penal, que agravan las penas por feminicidio hasta superar los 40 años de prisión e incorporan medidas disuasivas como el uso de grilletes electrónicos y la inhabilitación para obtener licencias de conducir o empleos públicos.
La abogada Indira Valladares explicó que estas medidas, aunque necesarias, deben ir acompañadas de un fortalecimiento institucional y un cambio cultural para abordar la normalización de la violencia psicológica y patrimonial en el país.
Datos del Observatorio de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras revelan que cada 33 a 36 horas se registra la muerte violenta de una mujer, un contexto que orilló a los legisladores a tomar acciones urgentes para disuadir a los agresores y proteger a las víctimas.