
El dictamen de reformas al Código Penal y Procesal Penal que se discute en el Congreso Nacional establece penas de 30 a 40 años para miembros de estructuras terroristas y de 40 años a prisión de por vida para cabecillas y reclutadores de menores de edad.
El presidente del Congreso, Tomás Zambrano, detalló que la reforma amplía de 24 a 48 horas la presentación de requerimientos fiscales cuando se detiene a grupos terroristas y autoriza allanamientos sin orden judicial, siempre con acompañamiento de un fiscal.
Las personas con tatuajes alusivos a la Pandilla 18 o a la MS-13 serán consideradas terroristas, y los acusados por estos delitos no gozarán de preliberación ni libertad condicional, por lo que cumplirán el 100% de la pena.
El paquete también faculta al Instituto Penitenciario para aplicar un régimen de máxima seguridad y permite a los cuerpos de seguridad eliminar simbología de maras en barrios y colonias.