
Las redes de fraude han convertido la desesperación migratoria en un negocio millonario, generando pérdidas superiores a los 94 millones de dólares solo en el último año, de acuerdo con datos de la Comisión Federal de Comercio.
Las denuncias por estafas relacionadas con trámites migratorios pasaron de un promedio de 960 a cerca de 2,000 casos reportados en 2025, aunque los especialistas creen que la cifra real es mucho mayor por el silencio de las víctimas.
Los estafadores utilizan inteligencia artificial, perfiles falsos y páginas web clonadas para engañar a la comunidad hispanohablante a través de redes sociales como Facebook y TikTok.
Las autoridades recomiendan informarse únicamente en sitios oficiales, evitar contratar notarios para asesoría legal y acudir solo a abogados de inmigración licenciados, pues la prevención es la única defensa contra estos delincuentes.