
El aumento de publicaciones en redes sociales que ofrecen procedimientos abortivos clandestinos ha generado polémica en Honduras y reabierto el debate sobre riesgos para la salud y educación sexual.
Autoridades judiciales siguen la pista de estos grupos que operan de forma encubierta en plataformas digitales.
Por su parte, las activistas Dalila Flores, representante de Visitación Padilla, y Marta Alvarado, de Fundación Pro Vida, han manifestado su postura frente a esta práctica.
“Los abusos sexuales van en aumento y, a veces, se producen embarazos no deseados. Entonces, ¿qué prevención están brindando para evitar que haya estos embarazos no deseados?”, indicó Flores.
La discusión pone sobre la mesa el cumplimiento de la ley y la necesidad de fortalecer la educación sexual en el país.