
La primera caravana migrante de 2026 ya se registró en Honduras con la participación de entre 100 y 400 personas que se movilizaron hacia Estados Unidos.
Esly Reyes, coordinadora de movilidad humana del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (CONADEH), advirtió que el fenómeno refleja causas estructurales que el Estado no ha atendido.
Reyes identificó el desempleo como uno de los factores centrales, al señalar que muchas personas no encuentran oportunidades laborales en el país.
Mencionó también el costo de vida, ante salarios que ya no alcanzan para sostener a una familia, y la falta de acceso a viviendas dignas.
La seguridad apareció como elemento clave, pues sin ella los hondureños no pueden emprender ni desarrollar sus actividades productivas.
Añadió que las emergencias climáticas, como tormentas y huracanes, expulsan a poblaciones asentadas en zonas de riesgo histórico.
La especialista subrayó que migrar es un derecho humano, pero insistió en la necesidad de informarse sobre los peligros de la ruta, donde hay hondureños desaparecidos, fallecidos y mujeres víctimas de trata.