
La Policía Nacional desplegó un operativo de saturación en el sector La Ribera Hernández, San Pedro Sula, que resultó en la captura de seis presuntos integrantes de la pandilla 18 y el decomiso de siete armas de fuego, luego de que agentes fueran atacados ayer por miembros de esa estructura criminal, dejando un saldo de un delincuente muerto y dos policías heridos.
Las armas incautadas incluyen cinco fusiles de alto poder, entre ellos dos AK-47, tres M-16 y un revólver, que según las autoridades «van a dejar de generar terror» en las zonas donde la población demanda seguridad.
Los detenidos serán puestos a disposición judicial por cinco delitos, entre los que se incluyen tentativa de homicidio y portación ilegal de armas de fuego de uso comercial.