
Las autoridades han advertido que las peleas callejeras, como la que se volvió viral con una patada voladora de un «árbitro» improvisado.
Pueden terminar en tragedias, con personas gravemente heridas e incluso con consecuencias legales como prisión, por lo que han hecho un llamado a la población a resolver los conflictos a través del diálogo y no con los puños.
La mejor pelea es la que nunca empieza. Es crucial controlar la ira.