
Libertad y Refundación y el Partido Liberal lograron este martes frenar la votación de las reformas energéticas en el Congreso, al coincidir en su rechazo a la entrega de la administración de la ENEE a privados a través de la creación de sociedades anónimas.
El diputado Marco Portillo afirmó que el retroceso fue producto de la presión popular y del «cálculo» de legisladores que se negaron a apoyar un proyecto que, según dijo, desmantela la estatal dejándola como un «cascarón vacío».
Portillo también arremetió contra el dirigente sindical de la ENEE, Miguel Aguilar, a quien tachó de traidor por respaldar la iniciativa, y señaló que los aumentos del 12.48% buscan justificar la privatización.
Mientras tanto, la designación de los nuevos consejeros del CNE continúa en espera, pues Eduardo Fuentes y Aixa Gómez no han llegado al hemiciclo legislativo.