
A menos de 48 horas del regreso del expresidente Juan Orlando Hernández a Honduras, la población se encuentra dividida entre quienes lo respaldan y quienes rechazan su retorno, según se refleja en las opiniones recogidas en las calles del país.
Los seguidores del exmandatario lo defienden con consignas como «Viva Juan Orlando» y destacan su servicio al país sin distinción de colores políticos.
Por otro lado, hay ciudadanos que expresan su descontento con la figura del expresidente, evidenciando la polarización que genera su figura en la sociedad hondureña.