El padre Víctor Ruiz, capellán de la UNAH, recordó que la alegría de la Navidad se extiende más allá del 25 de diciembre a través de la «Octava de Navidad», un periodo de ocho días que mantiene la misma intensidad festiva.
Explicó que esta celebración continua, que incluye festividades a la Virgen María y a los Santos Inocentes, se fundamenta en el gozo del «Emmanuel» o «Dios con nosotros», el cual proporciona paz y regocijo incluso en medio de las dificultades.
Frente a las carencias que puedan afectar a las familias hondureñas, el sacerdote enfatizó que «quien tiene al Señor lo tiene todo», invitando además a una reflexión profunda sobre la migración, al comparar la huida de la Sagrada Familia a Egipto con la realidad de muchos compatriotas.