
En medio de la devastación causada por los dos terremotos que sacudieron Venezuela, un momento de esperanza surgió cuando una mujer dio a luz entre los escombros, asistida por sus vecinos, en un hecho que será recordado por décadas como un milagro en medio de la tragedia que ha dejado 589 muertos y más de 2,890 heridos, según las autoridades.
El nacimiento ocurrió en una de las zonas más afectadas por los sismos, donde las condiciones eran adversas y los servicios médicos colapsados.
Este hecho ha llenado de ánimo a las familias que parecían haberlo perdido todo, demostrando la resiliencia y solidaridad de los venezolanos.