
El venezolano Yoandy José Sánchez Díaz recorrió Colombia, Ecuador, Perú y cruzó el Darién durante 32 días antes de llegar a Honduras como un punto de escala.
Lo que comenzó como un viaje hacia Estados Unidos se convirtió en una historia de resiliencia que lo llevó a establecer un negocio de comida venezolana en el país centroamericano.
Sánchez dejó Venezuela en 2018 debido a la crisis económica y la escasez, lo que lo obligó a abandonar sus estudios universitarios y su carrera deportiva en el béisbol.
Tras trabajar en Costa Rica y Nicaragua, llegó a Tegucigalpa, donde durmió en la concha acústica del Parque Central y vendió paletas junto a otros 17 venezolanos.
Allí conoció a quien hoy es su pareja, cuyo apoyo y el de su familia lo motivaron a quedarse y construir un hogar.
Con el impulso de las redes sociales, consolidó un negocio de arepas que enfrentó asaltos y dificultades económicas, pero logró salir adelante.
Hoy agradece la solidaridad recibida y busca devolver el gesto ayudando a quienes atraviesan momentos difíciles.