
La Organización Internacional para las Migraciones documentó al menos 1.449 muertes de mujeres migrantes en las rutas de las Américas desde 2014, en su proyecto Migrantes Desaparecidos.
La frontera entre México y EE.UU. concentra la mayor cantidad de decesos, junto con la selva del Darién y el Caribe, zonas donde las condiciones extremas multiplican los riesgos para quienes buscan mejores oportunidades.
Especialistas indican que el 60% de las féminas encuestadas manifestó sentirse insegura durante el tránsito por Centroamérica y México, enfrentando violencia, explotación y abuso de redes criminales.
Pese a estos peligros, el número de mujeres centroamericanas que migran ha aumentado un 50.3% según los registros, lo que evidencia que el miedo no frena la desesperación por salir adelante.