
La Dirección Nacional de Vialidad y Transporte reportó que 600 mil hondureños circulan con licencia de conducir vencida y 185 mil arrastran multas sin pagar.
El director, Lenín Morell, anunció que evalúan alinear el cobro de sanciones con el pago de la matrícula vehicular.
El bloqueo de constancias de antecedentes policiales ha logrado que cerca de mil personas paguen sus multas, pero la mora sigue siendo significativa.
Morell explicó que los conductores con licencia vencida desconocen las normas de tránsito y el manejo a la defensiva, lo que aumenta los accidentes.
Honduras tiene las multas más cómodas de la región, con sanciones que oscilan entre 300 y 600 lempiras desde 2010, excepto la conducción bajo efectos del alcohol, que equivale a un salario mínimo.