
Más de 100 personas salieron de la Gran Terminal Metropolitana de Buses de San Pedro Sula rumbo a Corinto en un segundo movimiento masivo de migrantes organizado mediante redes sociales.
La falta de empleo y el alto costo de la canasta básica vuelve a empujar a los hondureños a buscar nuevas oportunidades fuera del país.
Alrededor de un centenar de personas emprendió nuevamente la ruta hacia Estados Unidos desde la terminal de San Pedro Sula, arriesgándolo todo por un futuro mejor.
Es el segundo movimiento masivo de migrantes que sale desde la capital industrial, esta vez en buses de ruta rumbo a Corinto Cortés, frontera con Guatemala.
Un migrante relató que se enteró de la convocatoria por una publicación en redes sociales y que mucha gente se está uniendo por ese medio.
Contó que deja a su esposa y a dos hijas, y que lleva entre tres y cuatro meses sin trabajar. Javier Aguilar, procedente de Comayagua, explicó que busca superarse y que dejó su trabajo porque el salario no le permitía cubrir las necesidades familiares ni ahorrar para emprender un pequeño negocio.
Un migrante dedicado a la agricultura cuestionó los costos de producción y la dificultad de vivir del campo. Según relató, un quintal de fertilizante puede costar alrededor de 1400 lempiras, mientras un jornalero puede recibir unos 300 lempiras diarios.
Sostuvo que no hay empleo y que el campesinado no recibe ayuda, por lo que hay que buscar otras oportunidades.
Una madre originaria de Santa Bárbara que sobrevive vendiendo dulces y confites en los buses de la terminal contó que también contempla emigrar y que su principal preocupación es el futuro de sus hijos.
Dijo que paga un hotel todos los días y que no puede rentar a los 30 días, y que piensa que en otro lado hay oportunidades.