
La imagen de Julián Álvarez retirándose en soledad hacia el vestuario del Metropolitano se convirtió en el tema de conversación tras el empate 2-2 del Atlético de Madrid.
El delantero argentino deliberadamente se apartó de sus compañeros al término del encuentro. Marc Puyol había abierto el marcador a los 59 minutos, pero Gerard Moreno empató desde los doce pasos a los 66.
La expulsión de Robin Lenormand a los 76 y el segundo penal convertido por Georges Mikautadze a los 78 pusieron en desventaja al Atlético, hasta que Giuliano Simeone rescató el empate a los 85. Al finalizar, Álvarez fue captado alejándose deliberadamente del grupo, sin integrarse al resto de la plantilla.