
La inflación golpea a las MIPYMES del Valle de Sula y reduce el poder adquisitivo de los consumidores, según Carlos Romero, representante del sector.
Romero sostuvo que el país registra la mayor inflación de Centroamérica, lo que deteriora el valor del dinero. Las empresas hacen un esfuerzo por mantener los precios y no trasladarlos al consumidor final.
El representante advirtió que si los combustibles y la energía siguen subiendo, la situación pondrá de rodillas a los pequeños y medianos empresarios.
Señaló que el encarecimiento ya es notorio, al punto de que una libra de frijoles cuesta más que una libra de pollo. Indicó que la canasta básica superó los 15 mil lempiras, lo que reduce la capacidad de compra de los consumidores.
Para evitar el cierre de empresas, Romero planteó préstamos con bajos intereses y tiempos de gracia para la pequeña empresa.
Añadió que las próximas temporadas de mayor recaudación fiscal podrían beneficiar al país y al emprendedor.