
La población hondureña enfrenta una exposición constante a infecciones parasitarias debido al clima subtropical del país, donde los parásitos intestinales pueden adherirse a las paredes del estómago y provocar desde molestias digestivas hasta cuadros severos de desnutrición, especialmente en la niñez, alertó el doctor Noel Pazzetti.
El especialista explicó que estos microorganismos se transmiten principalmente a través de los alimentos ingeridos, y que su reproducción interna genera huevecillos que en casos extremos pueden migrar a otras zonas del organismo, incluyendo el sistema nervioso central.
Los padres de familia deben estar atentos a síntomas como pérdida de apetito, dolor abdominal o bajo peso, y acudir al médico para realizar exámenes de heces que permitan identificar el tipo de parásito y recibir el tratamiento adecuado.