
Agentes del ICE detuvieron a Mario Argenis Rodríguez Redondo, un hondureño, mientras abrazaba a su hija menor durante un operativo migratorio.
El padre se despidió de la niña diciéndole que se reencontrarían en Honduras, antes de ser trasladado a un centro de detención en San Antonio.
Los agentes pidieron al padre que bajara a la menor para proceder con la detención, mientras la niña lloraba y él expresaba que la pequeña tenía miedo.
Rodríguez entregó a su hija a la madre al abrir la puerta y le pidió tranquilidad.
El hondureño enfrenta actualmente un proceso de deportación desde el centro de detención en Texas.