
El endurecimiento de la política migratoria estadounidense se intensifica con el uso de aeronaves militares para deportar hondureños con antecedentes penales desde Estados Unidos.
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) confirmó que el primer vuelo de remoción utilizando este tipo de naves se realizó el 4 de junio de 2026 en coordinación con el Departamento de Guerra.
Entre los deportados se encuentran personas con condenas por delitos como violencia doméstica, conducción bajo efectos del alcohol y allanamiento de morada, incluyendo a Santos Alberto Ramos Castillo y Óscar Alvarado Díaz.
El gobierno estadounidense asegura que esta modalidad permitirá aumentar la capacidad operativa de ICE y agilizar los retornos, mientras Honduras se prepara para recibir a sus connacionales en medio del creciente endurecimiento migratorio.