
Los huevos revueltos con cebolla se han convertido en un desayuno infaltable en los hogares hondureños, y su preparación es más sencilla de lo que parece con ingredientes básicos como cebolla, ajo y cuatro huevos que se revuelven hasta lograr la consistencia deseada.
La clave está en cortar la cebolla en cuadraditos pequeños para que no se sienta en exceso, y acompañar con frijoles refritos que se preparan con comino, orégano y pimienta, además de quesillo derretido que se integra al gusto.
Para completar el plato, las tortillas duras que suelen sobrar en la nevera se convierten en chips crujientes, creando un desayuno completo.