
Luis Serrato, representante de los empleados públicos del Policlínico Miguel Paz Barahona, confirmó una huelga de brazos caídos este día. El personal de todas las disciplinas exige un reajuste salarial digno, no discriminativo, que equipare los aumentos otorgados al magisterio y la policía.
Motoristas, vigilantes, personal administrativo, laboratorio y enfermería se han sumado a la paralización, dejando el centro sin atención médica. La medida responde al incremento en el costo del transporte, los carburantes y la canasta básica, que afecta a todos los trabajadores.
Serrato cuestionó los aumentos de 1500 lempiras otorgados a otras disciplinas y advirtió que no autorizarán a sus representantes sindicales a firmar «pírricos aumentos» de 600 u 800 lempiras. Existe una reunión con autoridades para negociar el reajuste, aunque los trabajadores no descartan salir a las calles si la oferta no mejora.