
El 41% de los migrantes centroamericanos desaparecidos en México son hondureños, según la Comisión Nacional de Búsqueda de México, que registra 2,551 personas desaparecidas procedentes de Centroamérica.
Ante la falta de respuestas, madres y familiares viajan a México para buscar pistas sobre sus seres queridos y continúan las investigaciones por sus propios medios.
Entre esas historias está la de José Ramón Gallardo, originario de El Progreso, Yoro, quien salió de Honduras en busca de mejores oportunidades laborales y desapareció durante la ruta migratoria.
Su hermana, Karla Gallardo, relató que él mantenía contacto diario y enviaba fotografías por redes sociales para informar su ubicación en cada ciudad y hotel.
Según el testimonio, José Ramón se encontraba en Reynosa cuando avisó que cruzaría esa madrugada y que guardaría su celular en una bolsa.
Al mediodía llamó para decir que no aguantaba tanto correr, que supuestamente había pasado el río y que le pidieran al Coyote que lo buscara, porque donde cruzó solo había montaña.
La familia pagó al Coyote por el traslado; después, este bloqueó sus contactos y dejó de brindar información sobre el paradero del hondureño.
La hermana indicó que el Coyote se negó a alertar a migración porque trasladaba personas indocumentadas y podía ser detenido.
La familia denunció la desaparición ante Relaciones Exteriores y emprendió la búsqueda por redes sociales y otras vías, sin obtener hasta ahora información sobre su paradero.