
Los beneficiarios del TPS esperaron aproximadamente 25 años sin obtener una respuesta concreta por parte del gobierno hondureño.
Expertos en temas migratorios aseguran que transcurrieron 28 años y ningún gobierno movió un dedo para buscar la manera de legalizarlos.
Miles de hondureños salieron hacia Estados Unidos después del azote del huracán Mitch y recibieron el beneficio del TPS.
El exceso de confianza en que el TPS finalmente iba a tener residencia trajo estas consecuencias. Hubo dos intentos de reformas migratorias en 2008 y 2014 que no fue posible concretar.