
El licenciado en historia Edgar Soriano calificó la democracia hondureña como frágil ante la falta de criterio racional en una parte del electorado. La pobreza, la educación limitada y la compra de votos distorsionan el proceso electoral.
El historiador señaló que existe una gran cantidad del conglomerado de votos que no es racional y se deja llevar por la vorágine del momento o por prebendas económicas.
Cuestionó la desigualdad en el acceso a medios de comunicación durante las campañas, a diferencia de legislaciones que regulan tiempos equitativos en otros países.
Soriano consideró que el criterio debe basarse en el proyecto político y las acciones institucionales, más allá de la edad del candidato.