
Autoridades del Congreso Nacional y de la Comisión de Defensa inspeccionaron los módulos de máxima seguridad de la Penitenciaría Nacional de Támara, en el Distrito Central, departamento de Francisco Morazán.
En el recinto se habilitaron celdas con capacidad para 720 privados de libertad acusados de terrorismo. Además, se endureció el régimen de aislamiento.
El presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, destacó la coordinación entre las instituciones del Estado.
«Las Fuerzas Armadas, la Policía, Instituto Penitenciario, Fiscalía, Corte, Congreso, el presidente, todas las instituciones trabajando de la mano en equipo coordinado con un solo objetivo, de darle seguridad al pueblo hondureño», afirmó.
Por su parte, el secretario de Seguridad, Gerzon Velásquez, aseguró que el régimen busca enviar un mensaje a los delincuentes.
«Lo que les va a tocar esas 23 horas y media en esa celda. Ustedes la pudieron ver y le aseguro que hasta cualquiera le dio miedo ingresar en esa celda», expresó.
El director del Instituto Nacional Penitenciario (INP), Walter Lacayo, señaló que se trata de un proceso de recuperación de espacios. También indicó que existen situaciones heredadas que deben atenderse.
Actualmente, más de 120 privados de libertad acusados de terrorismo permanecen en el módulo de máxima seguridad.