
La matrícula escolar se cerrará este año con casi 1.600.000 alumnos, frente a los casi 2 millones del año anterior, según denunció el dirigente magisterial Gerardo Solano.
El gremialista señaló que la caída de la matrícula fue advertida desde mayo a la ministra de Educación, sin que se aplicaran correctivos.
Solano indicó que solo Francisco Morazán registra 25.000 alumnos desertores que ya no podrán ser recuperados.
El dirigente explicó que el recurso humano del sistema educativo son los estudiantes, y que la deserción es preocupante.
Solano recomendó planificar desde enero la entrega de textos escolares y alimentación escolar en los centros educativos.
Asimismo, planteó definir una estrategia para recuperar a los alumnos que abandonaron el sistema. Sobre la comunicación con las autoridades, indicó que no ha existido hasta la próxima semana, cuando el gremio se reunirá con la ministra de Educación para el cierre del año.
Solano sostuvo que las decisiones debieron tomarse entre febrero y marzo, cuando se advirtió la situación. El dirigente mencionó que los estudiantes argumentan falta de alimentación, transporte e inseguridad escolar para no asistir a clases. Añadió que la inseguridad en los centros educativos también preocupa a quienes trabajan en ellos.