China plantó 66.000 millones de árboles y frena el avance del desierto de Gobi

El proyecto de reforestación conocido como Gran Muralla Verde crece más rápido que algunos bosques naturales, según estudios recientes.

China ha logrado plantar más de 66.000 millones de árboles como parte de la Gran Muralla Verde, una iniciativa de reforestación que busca frenar la expansión del desierto de Gobi, cuyas tormentas de arena amenazaban cultivos, comunidades y la calidad del aire en el país asiático.

Estudios recientes revelan que las áreas reforestadas están creciendo a un ritmo más acelerado que algunos bosques naturales, lo que significa que capturan grandes cantidades de dióxido de carbono, uno de los principales gases responsables del cambio climático.

Además del impacto ambiental, el proyecto ha generado empleo, ha mejorado la productividad agrícola y sirve de inspiración para otras naciones que buscan combatir la desertificación y restaurar sus ecosistemas degradados.