
El Gobierno mantendrá el subsidio a los combustibles pese al impacto fiscal, con una erogación superior a 1,100 millones de lempiras para contener las alzas.
La medida cubre el 50% de los incrementos semanales en el diésel y la gasolina regular, mientras las autoridades aseguran que también continuará el subsidio al gas LPG doméstico de 25 libras.
El presidente del Banco Central, Roberto Lagos, explicó que los beneficios derivados de la política actual son temporales y dependen de la coyuntura internacional de los precios del petróleo.
Por su parte, Obed García, economista de la ASJ, señaló que el subsidio contribuye a contener la inflación, aunque advirtió que no puede sostenerse de manera indefinida. Los especialistas también subrayaron que la inversión pública debe orientarse a impulsar la productividad, generar empleo y mejorar los ingresos de los hogares.