
El gobierno aprobó el congelamiento de la tarifa eléctrica por seis meses para los abonados de la ENEE, una medida que busca aliviar el bolsillo de los hondureños ante la crisis económica.
El beneficio llegará justo antes del último trimestre del año, cuando se proyectaba un aumento de cerca del 20% en el costo del kilovatio hora, impulsado por los altos precios de los combustibles y el conflicto bélico en Medio Oriente.
Sin embargo, el sindicato de trabajadores de la ENEE expresó su preocupación de que, una vez finalizado el congelamiento, la tarifa pueda dispararse aún más.
Los obreros exigen que el Poder Ejecutivo reintegre a la estatal los recursos que dejará de percibir por esta medida, para no hundir aún más las finanzas de la empresa.