El Fuerte San Cristóbal, conocido por los gracianos como “el castillo”, se levanta en lo alto de una colina con forma de estrella, diseñado para repeler invasiones aunque nunca se usó para ese fin.
Su construcción fue soñada por el expresidente Juan Lindo y concretada por José María Medina entre 1850 y 1875, utilizando adobes, madera, teja y barro de la región.
Tras décadas de abandono donde fue guarida de todo tipo, el turismo lo rescató y hoy es un símbolo de defensa, historia y legado colonial en el occidente de Honduras.