
El Instituto Hondureño de Antropología e Historia (IHAH) confirmó el hallazgo histórico en el municipio de San Esteban, Olancho, de los restos fósiles de un oso perezoso gigante, conocido científicamente como megaterium.
Los dueños de una propiedad cercana alertaron a los expertos tras encontrar los huesos poco comunes, lo que desencadenó una investigación que contó con el apoyo de la alcaldía local y la embajada de Estados Unidos a través de las becas Fulbright.
Este descubrimiento no solo reactiva la investigación paleontológica en Honduras, sino que también abre la posibilidad de encontrar más especímenes en la zona y de exhibir el fósil en un museo del municipio para promover el conocimiento científico.