
Brady, una auxiliar de enfermería que combina su vocación con el espíritu emprendedor, ha logrado consolidar «Helados Agüero», un proyecto familiar que ofrece chocobananos, piñas preparadas y mangonadas, demostrando que la pasión y la observación del mercado pueden llevar a un negocio a nuevos niveles.
La fundadora, quien trabaja en dos empleos en el área de la salud, dedica su tiempo libre a este emprendimiento con el apoyo de su familia, quienes se encargan de la preparación de los productos mientras ella cumple con sus turnos laborales, a veces de 6 a 9 de la mañana o hasta las 2 de la madrugada.
Con un año y medio en el mercado, «Helados Agüero» se ha convertido en una opción para los capitalinos que buscan un producto hecho con cariño, invitando a la población a conocer sus novedades, recientemente presentadas en las instalaciones de una universidad local.