
Muchos emprendedores locales recurren a las ventas en línea para sostener sus operaciones comerciales y evitar el cierre definitivo ante el encarecimiento de los alquileres físicos del país.
Los pequeños comerciantes aseguran que la facturación cayó hasta en un sesenta por ciento durante el presente año, lo que vuelve imposible sostener un arrendamiento convencional.
Frente a esta crisis, las capacitaciones continuas en herramientas digitales se convirtieron en un recurso salvavidas para evitar la desaparición de las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES).
Aunque el canal digital representa la totalidad de sus ingresos actuales, los propietarios de los negocios señalan que los clientes todavía prefieren la atención física y presencial para verificar la calidad de las mercancías antes de comprarlas.