
Don Alonso Galo, carnicero de 82 años, construyó su negocio en el Mercado San Miguel desde hace 54 años y logró que sus cuatro hijos se convirtieran en profesionales, incluyendo dos especialistas en medicina.
El emprendedor hondureño llegó sin recursos desde Alianza Valle y prefirió que sus hijos no trabajaran en el negocio para que no «se enamoraran del dinero».
A pesar de la recomendación de sus hijos para que descanse, don Alonso sigue llegando a las 5:30 de la mañana y trabajando hasta las 5 de la tarde.